¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.



Netzahualcóyotl de Texcoco


Tu cuerpo de animalpoema



No comprendo el disparate
de que vengas disfrazado de poema
y entre verso y verso
las palabras se te escapen como fieras
o como si lo fueran de verdad
y las fieras devoraran
el poema
que de tanto disfraz parece no
lo que es sino una fiera distinta
un animal -con perdón de todos los animales-
cruzado con una lengua

no entiendo este trastorno
que quieras decir no lo que dice la palabra
o lo que ella piensa
si más bien dices lo que te da gana
y en cuanto me doy la vuelta
te estás yendo y al regresar eres lo mismo
pero también con otra forma
pero también estás dentro del poema
y qué poema eres que no comprendo
del todo tus sombras ni tus azares

que del azar al destino media un punto en blanco
y al llegar a ponerlo las comas que dejaste a medias
lloran en los extremos de la estrofa
y se quedan pequeñitas y piensan en su sino
porque una coma nunca dice ni escribe sueños
o maravillas o fealdades que otros sienten bellas

una coma es un descanso de la saliva
en su ascenso inconcluso a la nada
una coma no es nunca un poema
o lo es una coma tras otra adivinando en ellas
el acertijo de una boca
de todas las bocas de mi boca
cuando te beso sin besarte
pero besándote lo diestro y lo siniestro
con la boca llena de tijeras

pero vienes disfrazado y lo sé
porque el ombligo no me lo calla
y de tantas veces como escucho
que vienes que llamas que llegas
que no aprendes a entrar por la mirilla
o a ser burbuja o a reptar sobre el suelo
haciendo eses bífidas con tu colita atigrada
y que me pida sexo y yo diga amor, me duele la cabeza
o me duele el hormiguillo y la mariposa al fin
se adormezca junto a tu pecho y tus labios
de poema dulce abran los míos
y el sistema límbico se me vuelva loco
o en la cabeza me estalle el hipotálamo
y libere en mi sangre un litro de oxitocina

sin explicarme las razones
es bien distinto y a la vez que seas lumbre
y ardas en mí conmigo o seas un témpano y cuelgue
de mi cuerpo frío candente tu cuerpo de hielo tórrido
tu cuerpo de animalpoema disfrazado de poema.




Así se nos viene la lluvia



Lo próximo es acercarme al invierno,
abandonar la circunstancia
en su cama de ocultaciones
y hacerme con el trigo
otro pan para que los dientes
sean capaces de roer
el viento y su corteza.

Y me acerco a escuchar palabras
donde ocurren las fuentes y me alejo
sabiéndome la misma.
Porque los enemigos son el musgo,
la crisálida y, cómo no, el poniente,
aquella piedra dulce de las horas
que entre versos me arrebujaba
justo al lado tu cintura,
entre tu amor y el despoblado
de mi lengua marchita.

De este modo te amo.
Así se nos viene la lluvia.




Poema



Quién me acompaña sin mirarme
hacia las sombras del olvido,
quién sin mirarme con sus ojos pálidos
detiene el beso en su memoria
y me da a cambio un beso
cuando el beso ya huyó
y en un rincón se besan nuestras pieles
detrás de cada muro.




La perfección de los murmullos



Después sonaba el viento,
decía nombres que no estaban,
nosotros lo escuchábamos
mudos a veces con una sonrisa
o con un grito dentro de los ojos
esperando el salitre amargo.

Más tarde, y de la boca,
nos salía una voz pequeña,
sin aliento, sin sangre
y entumecida de palabras,
tan inmóvil como pasiva
pronunciaba lugares, noches, líquidos,
y entendíamos el idioma
de las corrientes y las ráfagas.

Enseguida los labios
perfeccionaron sus murmullos
y no dolía abrir la puerta,
olvidarse la llave y escuchar.



A Juan S. Rojas M.




Contengo



No estoy sola,
hay cuerpos, palabras que me rodean
en el tiempo vertiginoso o en calma,
lenguajes que en verdad
sobre las hojas se convierten
en verbos necesarios para
mantener el encierro a salvo.




En la bella medida



El ejercicio en la bella medida
no dice apenas nada interesante
ni se solventa la ecuación adentro
del recorrido amorfo de la lengua.

El esplendor de la rima en el labio
niega encontrarse con el sueño eterno
y se inicia el vaivén de la palabra.
Horizontal según cae la tomo
y la trato de tú a tú si me miras
cuando te miro y digo que te vayas
porque prefiero el hueco a los vacíos,
porque escribirme así no es escribirme.

Convive la razón con el poema
y su conocimiento de los números.
Cada verso medido, cada estrofa,
se extiende hasta alcanzar la cifra mágica,
he conseguido el once a duras penas
calculando los ritmos del acento.

Queda bonito, pulcro y cantarín
cuando el endecasílabo sonríe
con su dentición blanca, conseguida
rindiendo al enemigo que es esconde
detrás de las paredes de la lógica.

Pronuncio un sinembargo en soledad,
no pretendo alejarme de las sombras,
es sólo este soslayo y su producto
de letras y variantes oportunas
lo que rellena el chasis del poema,
su compostura es apenas la cruz
encima de la lápida del título,
y pudiera ser otro y otra cripta
donde lo entierro a solas con sí mismo,
en una fosa séptica de viento.

El ejercicio llega a su frontera,
me alejo en la metáfora inconsciente,
escojo revolcarme con las sílabas.





Engendrar



Para vencer las desapariciones
concibo un poema en mi vientre.
Le hablo, con el ombligo, de su cuerpo,
le hablo de las futuras cicatrices,
de sus dolores al nacer.
Él me oye desde lejos
y tira mi voz por un barranco.
Me desconoce, rechaza pertenecerme
y de alguna manera logra
salir de la habitación por el pequeño abismo
de las moléculas de mi adn.





Dejarse




Si no podemos dejar de temblar
cuántas veces seremos no los mismos
sino nosotros
al acercar la huida
al recuerdo de los paisajes
adaptados al vuelo.









No va a decirme la palabra



No va a decirme la palabra lo que quiero entender,                                 
nada que no sepas es posible en el silencio                                                           
y esta tregua nos conmueve, nos deleita con cantos rodados                                                    
al entrar al mar.                                                                        
Cada noche es un rostro en el desierto,                                                       
una serpiente de arena                                                                             
le clava los colmillos a tu sombra                                                                       
y nos veo morir                                                             
como si estuviéramos aún vivos                                              
y la palabra fuera lo ciego                                             
de nuestra boca.




Imprecisión



Variantes nacemos dudosos                                                                             
del tornasol voluble de las sombras                                                                                   
                                                                                             
con pausas hacia el extrarradio                                                              
de los bordes desconocidos                                                                                   
retomamos la conciencia del cielo                                                                                            
que nos soporta insomnes a lo largo del día                                                                           
                                                                                                                        
nos buscamos a medias
y jugamos a hacernos                                                                                            
con los perfiles de la luz                                                                                                            
en los labios todavía confusos.                                                                  



Poema




Todo está flotante
                                en un agua que no es agua
                                tiempo que no es tiempo
y se esparce a su antojo
                                        calor y frío
                                        partícula y aire
luz primaria o luz última
reproduciéndose.





Pare










Pare (Padre) es el octavo tema de Nostàlgia, el nuevo álbum de Romà Alonso, recién salido a la vida hace apenas unas horas.
Mi agradecimiento a Romà por querer compartir conmigo la belleza de su música.

*

Este es el enlace al cd en su discográfica .... Nostàlgia

Y al de su web .... Romà Alonso



Va a ser azul



Va a ser azul antes de que lo sea
y antes de que el azul se rompa
va a hacerse de hielo delante de sus pupilas

color mágico de ese del que se tiñen las carnes
de las piedras que lo son por cultivarse a oscuras
y aquí ha venido el humo, a qué vino el azul a ser
colina y a desprenderse de los cuerpos y de sus espaldas
porque iban a serlo, tan azules y tan pequeñitos

tampoco dados al sexo o a la iglesia
sino a quedarse a punto de coronar como los pájaros
una migración desde el pensamiento hasta
la cueva de la lejanía donde el azul sabe a hierro

y morder las luces de la entrepierna
¿donde hubo dios todo es agua ahora?
y comprendes cómo el azul palia, lo embellece
al soltar sus semillitas pretendiendo alejarse

de los que pertenecen a sus propios pies
y a sus lujurias, que así se dicen los artículos
y así se escriben y declaran los límites
de este azul que no deja de serlo
aunque lo sea.




Desenredo



Viene como viene un poema
a desdecirse
y volar dentro de la boca.
Pero es un espejo.
Reconozco en su golpear
el silencio de los gorriones.

Es inútil hacerse el muerto,
poner la mano en contraluz
-clavada en los cristales-
o intentar conservarlo entre laureles.

Para que nadie rompa el frío
lo sumerjo en penumbras
y sólo tú en tu eclipse
respondes a las esperanzas
con imágenes mínimas.


Diría que sospecho un desenlace
al llegar a la cumbre solitaria
y obviar la guerra.




De la imaginación del sustantivo



Y por qué no acentuar todas las sílabas
o cambiar de sitio las tildes.
¿Dolerá menos alguna palabra
si deja de ser grave o aguda?,
¿hará otra clase de daño o simplemente
las lesiones madurarán del verde al amarillo
como si al caer del cuerpo las hojas
este se creyera otoño o se creyera un árbol
todavía con nidos de miruellos?
Por qué no confundirse de ritmo a sabiendas,
inventar la cuarta conjugación y darle tiempo
de presente sin subjuntivos
a cualquier palabra que se devore
o se detenga en la garganta
con su peso molecular tendiendo a cero
desde el infinito que la pronuncia.
Por qué negarle al sustantivo
su imaginación de verbo.




Si alguna vez







Si alguna vez te vi llegar
fue como un sueño
aquel sueño perdido
en el envés de lo que nombro.
Si alguna vez llegaste
siempre fuiste mi ausencia
golpeando mi voz con un silencio,
el rumor de mis labios mudos.




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