¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.



Netzahualcóyotl de Texcoco





La locura disipa cualquier duda.
¡Maldecid al poeta, muchedumbres oscuras!

Gabriel Celaya




102

14.1.12

 



Hay otras nubes más allá de mi cielo,
pensarlas parece poco cuando llueve.

Las manos en los bolsillos tratan de no rozarse las heridas,
se llaman silencio.

En los espacios blancos no se respira
y el resplandor que todo lo incendia
arremete contra los dedos como un látigo
en la espalda la lengua cuando tiene miedo.


Partir a experimentar la tormenta,
regresar al vientre que asfixias con agua,
una luz si duele no vuelve a ser oscura.


Una cuerda me ata los labios a tu boca,
siempre imagino que no me quema la mía,
la piel de tu sonrisa, ni el beso.




2 Comentarios:

Tania Alegria dijo...

Me hace feliz saber que mi traducción de tu poema fue de tu agrado, estimada Ío. Siempre que quieras, estoy a tu disposición para traducir tus poemas. Encuentras mi dirección de correo electrónico en la sidebar de mi blog. Allí estaré a tus órdenes.
Desde Lisboa, un abrazo afectuoso.

ANTIQVA PHOTO dijo...

Me encanta el modo en que arrancas siempre tus poemas...

Con una fuerza inmensa...

"Hay otras nubes mas allá de mi cielo..."

Con eso ya bastaria...

Un abrazo mas, Ío

Loading...