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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




2 de febrero de 2012

Liquefactus




Todos los relojes marcan la hora
como teléfonos no atendidos

suena en la voz
la lengua ha dado una en la memoria

con el tiempo futuro
tras las rejas de la boca
se licua una flor
y tu mueres conmigo.




1 comentario:

ANTIQVA dijo...

Diantres, liquefactus... Jamas escuche esa palabra...

El final del poema no me convence, amiga... Esa frase final es terrible...

Otro abrazo mas