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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




6 de marzo de 2012

Era dios




Era dios
un todo indivisible
tan perfecto
como la noche
cuando la carne en su boca
encendía mi oscuridad

era dios amaneciendo
dios en un abismo
en lo alto de mí

un dios virgen
preñado de sombras

dejándome morir
pariéndome absurdo.




2 comentarios:

Gino Ginoris dijo...

Me gusta cuando la poesía me mueve el suelo.
Y este poema causó un terremoto.
Aplauso.

ANTIQVA dijo...

Que pena que Dios este siempre tan escondido...

Nunca sabremos lo que esta tramando...

Un abrazo