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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




12 de marzo de 2012

No das dos pasos




No das dos pasos, vienes sin venir
con la boca callada y la sonrisa
tan mal puesta que no es ni media risa,
es un ruido volátil, un crujir
de huesos en su médula, elixir
de una mancha que tiñe tu camisa,
señal bajo la piel, lesión incisa
de la sombra de mar vuelta menhir.

Y una silba canciones a destajo
todas sin voz y lívidas de frío
urdidas en la noche siempre impar
compañera de insomnio en el atajo
hacia la oscura luz de lo sombrío
que asciende desde el seno al paladar.


Soneto




6 comentarios:

Maribel-bel dijo...

Y en los insomnios, gravemente heridos, ni media risa, la busca de la luz, las canciones y la voz.
Siempre búsqueda, siempre constante. Un saludo fada

Taty Cascada dijo...

A veces es mejor que no vengan, porque nos destruyen con esos pasos vacíos ¿verdad poeta?.
Te dejo mi admiración mi querida amiga, compañera de letras y requiebros en metáforas.
Besitos.

Rayuela dijo...

leerte es hermoso, tus versos disparan una imagen tras otra, oscuras y brillantes

besos, ío*

Nahuel dijo...

Me encanto este poema. Te toca.

Saludos, Nahuel.

ANTIQVA dijo...

"La oscura luz de lo sombrio..."

Que palabras tan sugerentes y tan inquietantes, amiga...

Otro abrazo

Ancalpe dijo...

La noche siempre impar, un pensamiento muy cercano a mis sentimientos, y a mis insomnios también.

La soledad de lo impar, aunque se esté rodeado de gente. Las noches eternas, con o sin musas alrededor, las horas de paso lento viendo las manecillas del reloj del corazón. Este atajo a ninguna parte que siento cada noche...

Un beso en la distancia...