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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




8 de marzo de 2012

Sus ojos lentos




Salió de casa, sin zapatos, el viaje iba a ser fatigoso y no quería sentir en su piel más que algunas olas.
Se subió a la primera que trajo la brisa, una de sal y arena, y enredándose en los cabellos de su espuma, como el sol en sus párpados, reflejando una voz sombría, se dejó llevar hasta la luz de un relámpago adormecido en el crepúsculo de una tristeza.


Tenía los ojos lentos e insomnes.


No supo cuando había llegado tan lejos
tan lejos que el mar ya no existía

y sólo quedaba aquel ruido


sus ojos lentos



minerales.





1 comentario:

ANTIQVA dijo...

Me encanta esa idea de tristezas crepusculares... Sugiere que la tristeza es un estado animico breve, crepuscular...

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Otro abrazo