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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




9 de marzo de 2012

Yo amé




Yo amé en los andamios de las rectas
de los rompeolas de tu alquimia
en la invertebrada silueta de la luz
donde se guarecen los espejismos
del caos y el desorden es paralelo
al mapa de un paisaje anómalo
en su oeste lluvioso y provisional

amé en las esporas de los labios
de los albores azules del lamento
del trigo en los campos erróneos
donde el viento y la flor de la tormenta
arrojan los denuedos al agua
llovida sobre la mano oculta
en las fuentes del contorno
en que gravita el aislamiento del eje
de todas las estaciones venideras

amé con las costuras enterradas
en los suelos de yerbabuena y agonía
de la noche en las sienes
cresta afilada de la inercia
de los desniveles cuánticos del alma
convertida en musgo y el corazón
en éter ultramarino

yo amé hacia dentro en los atajos
de la desnudez y la zozobra de la caricia
vuelta indisoluble en la ola del océano
de tu voz sin merma en mis párpados solares
principio oscuro de aurora efímera
luego hecha día negro sin rastro
de tus ojos en la necesidad de verte
al alcance de los enigmas del humo
metamorfoseados en sueños sin fractura

amé en la quimera del soliloquio nocturno
en la fragilidad del espejo y su tinta de vidrio
en los presagios de las rosas sin espinas


yo te amé en el universo de los sonámbulos
errante, ilógica
como siempre te ama la Luna.




1 comentario:

ANTIQVA dijo...

Precioso... Los tres versos finales me llegaron al alma...

Y otro mas...