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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




12 de abril de 2012

De sal ojo




Dejo una sombra encendida
tatuada en el labio de la casa
aquella de la pared con chimeneas
y zapatos rotos entre las luces
de la arena de las calles solitarias
por donde deambulé pensando
en la ropa guardada en el espejo
del nivel de los mares.

El ojo tiene dos ojos
es incongruente y azul y negro y de sal
se estrella en su propia mirada
de edén acuático
y en regresión palpita
en la boca de un muerto inalcanzable
en el túnel de una noche de difuntos.

Golpeada con un resplandor sordo
la habitación extrema cuidados
pule tabiques y lustra sombras
con coloraciones más cerca del negro
del instinto vital
aferrado a un salvavidas.




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