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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




21 de mayo de 2012

Al regresar el humo




Una sombra en el páramo
me invita a cobijarme
del dolor del sonido
de la lluvia invisible.

Sostengo en una pausa
la huella de una voz
insomne en la locura
de la piel del ombligo
y su poema intacto.

Un eco expresa luz
al mirarte aquí dentro
conmigo y con la noche
al regresar el humo.




2 comentarios:

Luis de Burg dijo...

es tan perfecta.... que me siento tan pequeño para comentar, y no encuentro palabras para describirte las sensaciones que has causado con cada palabra empleada en este verso que ahora lo llevo dentro de mi alma, me seguiré mojando con esa lluvia invisible que nunca se separa de mí, sosteniendo aquella voz traspasando los límites de la locura reteniendo aquella imagen en mis pupilas de aquella piel tan hermosa de su ombligo, no hace falta buscarla, la llevo aquí dentro, conmigo...

ANTIQVA PHOTO dijo...

La lluvia invisible... Que nos empapa, que sentimos, pero que no vemos...

Un abrazo, Ío