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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




18 de mayo de 2012

Contigo y con las moscas




Paso la primavera
contigo y con las moscas
enredadas en mi cabello

trato de deshacerme del ruido penetrante
del hacia dónde se fue el ayer
de esquinas de seda
y los perros aúllan
reptando en el sudor al raso
de tu boca sin principio.

En el matiz del labio
un residuo se licua
en una flor de vientre
reo de la columna
de un animal herido.


Hay silencio en la reja
la ceniza me envuelve en su sarcófago
tras regresar la bruma.




3 comentarios:

ANTIQVA dijo...

Pues yo lo prefiero sin moscas, amiga... Las moscas no me gustan nada...

Un abrazo

Nahuel dijo...

me gusto el final. El poema muy normal para lo que nos tienes acostumbrados (el precio de mal acostumbrarnos Ío)

Saludos varios, Nahuel.

Ancalpe dijo...

Me dejaste sin palabras,
mi pensamiento voló a tu lado,
como mar de azules espejismos
que acunan sirenas y espumas,
entre luces, lluvias y mareas,
y el hueco que dejan mis versos.

Besos.