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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




1 de junio de 2012

Átomo madre




De mayo a junio pasa un día en tren
alargando distancias
entre estaciones y aceras sin pasajeros

un destino transitorio reduce las prisas
nadie desea renunciar al origen
de la palabra unisonante
al verbo comprimido
entre la célula y sus núcleos.




3 comentarios:

Natàlia Tàrraco dijo...

NO PARA SIEMPRE, nada es para siempre, pero mientras, esa pluma, ese metal, el jade en mis orejas...
me quedo un poquito, lo que pueda y luego???

¿No hay dudas en la locura? Lo dudo, tal vez es la duda eterna.
De las oscuras muchedumbres nació el poeta sembrador de dudas.

Ío, me sigue fascinando tan brevedad y elegancia en tu blog.
!Salve!

Ancalpe dijo...

Acabo de llegar, en tren,
pasando de la noche en la planta 12
al día sin respiro en el piso 1
nada es destino ni origen,
o quizás ambos lo son.
Una vida se me está escapando
entre los dedos mientras la contemplo
sin poder responder a sus miradas,
unos ojos me rompen el alma
cada segundo de esta noche
y del día que la sucede como una trampa.

Besos desde la planta 12

ANTIQVA dijo...

En cierta ocasion, no hace mucho, entre mayo y junio hubo un noviembre...

Nadie sabe como pudo ser...

Otro abrazo, amiga