cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




19 de junio de 2012

Y luego, lentamente




Obvia
adecuada a mi propio ruido
soy consciente de los pasos
de los verbos y de las piedras
en los cristalinos palpitantes.

Mientras la muerte vigila en el paraíso
la voz se refugia en los cráteres
de la alta cúspide que se cimbrea
con el tacto inequívoco de la bruma
y su aliento irregular.

El contorno de una llama
me parece una boca y un grito;
puedo esconderme en ti, le pregunto
quiero inmolar mis labios
en el fuego que nos salve a los dos
de la casa donde el mar arde.


Viene una ola conmigo
pronuncia nuestro nombre
y luego, lentamente
extraña en mí.











Mono- Pure as snow




4 comentarios:

Óscar dijo...

No tengo tanto tiempo como antes para visitar blogs, pero hago un alto en el tuyo, que no he olvidado.

De este poema resaltaría los siguientes versos:

"la voz se refugia en los cráteres"

"El contorno de una llama
me parece una boca y un grito"

Y la última estrofa, que es como una ola que se aleja dejando el eco de un nombre.

Un abrazo, Ío.

Rayuela dijo...

luego, lentamente, se exilia


abrazo*

ANTIQVA dijo...

No puede ser que en el paraiso la muerte siga vigilando. No puede ser.

Un abrazo, amiga

Lyliam dijo...

Sabés que mi cabeza explota si te veo llegar con una ola a la casa en donde el mar arde y que no soy nada adecuada cuando digo que deberías gritar antes que inmolar tus labios poeta. Inspira, expira, acomoda el aliento. Mis abrazos de siempre.