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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




26 de julio de 2012

Dos poemas


Procuro no mirarme


Procuro no mirarme en el espejo
de los cuchillos rojos de la aurora,
detener en los párpados la hora
y en la garganta el trino de un vencejo
inicia su latir en el bosquejo
de tu nombre en mis labios sin demora.

Hay niebla en la pupila desertora,
resplandores vacíos de sol viejo
esperando la muerte de la Luna
en la frontera siempre oscurecida
de la piel de un poema doloroso.

Regreso con la sombra a la laguna;
me deshago en el agua de la vida,
en la luz y en su daño silencioso.




-soneto-



*




A media muerte


Estoy aquí
resguardada en un frío
en el envés de la hoja
de un nenúfar maltratado
por el temblor de su propia caricia
y la de los animales feroces
en el espacio del vértigo
de los hielos sobre el dorso
tendido hacia la noche
de los silencios mutuos

con los pájaros en la boca
todas las luces se apagan a la vez
-si dejo una encendida es por su negrura-
y no me importa el baile de letras
la llegada del lobo en el descuido
al caer las piedras con melancolía en el vientre
de un náufrago sin tinta con que escribir

la respiración no es la misma
cuando el corazón se deforma.




10 comentarios:

Luis de Burg dijo...

tu soneto lo he encontrado fascinante aunque yo de verso sé muy poco, porque de literato soy un ignorante y de letras son considerado un loco, pero me encanta como lograste encajarle cada palabra como si fuera parte de un rostro, es que me encantan todas las frases y hasta podría considerar que estoy celoso...

de tu segundo poema me gustó el final, es muy intenso: "la respiración no es la misma, cuando el corazón se deforma" también he sentido que mi respiración no es la misma, sólo espero que la muerte no me espere debajo del lago...

Omar de enletrasarte y masletrasarte dijo...

bellísimos los dos,
saludos

Óscar dijo...

Aun sin rima, me ha gustado más el segundo poema, especialmente el cierre y estos versos que cito a continuación:

"con los pájaros en la boca
todas las luces se apagan a la vez"

Gracias por estar siempre ahí.

Un abrazo, Ío.

Esilleviana dijo...

:)
Te encontré y me alegré.

Regresamos para recuperar el agua que nos sustenta y defiende del dolor que los demás nos provocan, para nunca llegar a morir. Estos dos poemas son preciosos.

Siempre es una delicia leerte.

Un abrazo

silvia zappia dijo...

elijo el segundo (no soy amiga del soneto)

a media muerte es un poema rojo, rojo.

abrazos*

Ío dijo...

Muchas gracias a todos, siempre es un placer.
Saludos

Ío

ANTIQVA dijo...

Cuchillos, nieblas, soles viejos, lunas muertas...

Uhm....

Amiga, todo eso despide mucho frio...

Creo que necesitas un abrazo fuerte...

Te lo mando, Ío

Oréadas dijo...

No silencies lo que estalla en el alma.
Besitos Ío

Ío dijo...

Gracias, Antiqva, gracias Dariela, por venir y por vuestras palabras.
Saludos

Ío

Letras Inversas dijo...

Ío, soy incapaz de comentar apropiadamente un soneto, por desconocer sus secretos, pero sí se cuando suena a música a los oídos.
A media muerte es de esos poemas tuyos que en esa suerte de incertidumbre que provoca leerlo, hace que la respiración cambie de ritmo.
Una vez más, disfruto plenamente visitarte, deletras.