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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




11 de septiembre de 2012

En la órbita





Permanezco en la órbita
de un planeta inmediato a tu mirada.
En un mundo fugaz
tus ojos se revelan
pasajeros del día y de la noche
memoria de espejismo
en mi ruta al ocaso.




5 comentarios:

Ánima dijo...

Efímero, vilmente exiguo...

Mi abrazo, en ti, Ío.

Ana Muela Sopeña dijo...

Exquisito.

Un beso
Ana

ANTIQVA dijo...

Las palabras de este poema destilan belleza...

Es como si las midieras con algun preciso Pie de Rey, de aquellos que nos explicaban (y que yo nunca entendia) en las clases de matematicas.

Un abrazo, certera Ío

manuharo dijo...

De brizna en brizna,
de pétalo en pétalo,
de beso en beso,
aprendí a recordarte,
veinte años,
que jovenes,
que bello quererte ahora
que nos acercamos al ocaso.

Ío dijo...

Gracias, Ánima, Ana, Antiqva, Manuel, :)
Cuanto me alegra encontraros alrededor¡
Abrazos



(Precioso tu poema, mi querido amigo Manu, mil gracias por tu sensibilidad)