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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




7 de diciembre de 2012

Llego arriba




Subo las escaleras y llego arriba,
no hay más luz que esta que me abraza
y acaricia mis dedos
cuando sangran callados.
La noche en su sino me secuestra
con su boca de demonio,
hace de mi carne un discurso
y yo escribo bajo el peso
de todas las palabras que se ensañan
mirándome desde el ombligo
donde emigró el último lenguaje
que respiraban mis ojos.





2 comentarios:

ANTIQVA dijo...

Amiga, recuerda que las palabras tienen siempre mas fuerza que las sombras...

Un abrazo fuerte

Luis de Burg dijo...

quizás estoy muy suceptible o es que me encuenro en un trance total de dimensiones complejas o simplemente estoy en un sueño causado por la fiebre que me ataca por esta maldita infección que me aqueja desde hace un mes, pero no importa, lo importante es que me agrada, la forma como has colgado estos dos últimos versos que me han hablado desde la profunda oscuridad que hoy contamina todo mi mundo, y siento susurros de demonio que me repiten que tengo que dar el siguiente paso para que de una vez por todas sea feliz, buscar que tropezarme con la vida, que tengo no sólo que golpearme, tengo que suicidarme, matarme, cortar las cuerdas que me siguen haciendo retener en esta celda de huesos... pero lamentablemente ya estoy muerto, y sólo me quedan como muestra de vida, aquellos susurros de demonios muertos.... hermosamente bien escrito, me ha gustado