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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




9 de enero de 2013

Así, como suena



Así, como suena, decirlo inalcanzable.

Ponerlas debajo de la mesa, entre los muslos, y abrazarlas una a la otra, hacer manitas con una misma, en ejercicio de sentir el revuelo, que existe, de verdad está, y con esa forma bella de principio que duele y también en la palabra.

Decirlo.
Y cuando todo gira te dan ganas, te entran, te dominan, y nada puedes hacer para contrarrestar el gesto de cerrar los ojos y desistir en el intento de desistir del fin prometido.

Inalcanzable.
Pienso que llueve y hay fuego, hay una lumbre y escalofríos, un algo de dolor hermoso mezclado con mi guerra, aquí, adentro, aquí, bajo la ropa apartada de la piel húmeda y tibia, anhelante entre tus dedos atrevidos que abren la grieta para caerme, siempre, hacia la sima de la noche, en la altura insoportable del propio cielo.

Decir
lo
inalcanzable.




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