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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




18 de enero de 2013

Cruzo las piernas




Cruzo las piernas y me siento a estilo indio,
tú estás muy alto,
como esa estela que deja el avión
y hace frío allí arriba,
el arco iris no te alcanza
no puede besarte y aquí llueve.

Viene un gato con pelo sigiloso
y orejas desgraciadas,
viene y sobre un montón de espirales
ronronea palabras viejas
que más bien parecen oscuras,
tiernas como el ratón en su boca
apenas cazado a la luz de la noche imprecisa.

En el árbol se ha encendido una flor
lo sé, siempre lo sé porque caen agujas
y me despeino para no oírte en las raíces
donde la tierra te confunde con el agua
y de ti bebe óxidos y sabores de tristeza.

Ha pasado un ángel con alas de mármol,
sobre los verbos no dijo nada
o dijo algo de ausencia
y el humo penetró en mis ojos
rasgándome el día la lengua.

El viento ulula y la luz
regresa al océano de las sombras
el minino se puso un nombre
y la mañana le posó en sus labios
el néctar de la Luna.



Cruzo las piernas,
las cruzo y el paisaje es un pájaro
mis tobillos rosas.