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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




6 de abril de 2013

Inminencia






En la inminencia del desnudo
hallo su luz cenital.
Todo es posible en la hora desmedida
y arrancada de la piel; sus engranajes
no conservan más que una breve pausa
de lo sido, la existencia es entonces
sólo una forma sin cuerpo ni ojos,
innecesarios para ver por dentro
o dejarse tocar.
En la última estancia
las islas se parecen a los océanos,
puedo confundir tierra y agua,
naufragarme con el sol
a la manera del rocío
en el cáliz de una sombra
y así llegarme a la piedra
que habla con la intemperie
de ti y de mí.
Me bastaría cerrar el paraguas
para mantenerme entre los silencios
que son yo; el accidente de lo poseído
no es más que el dibujo a rayas
de mi cicatriz buscando tu boca
en las rendijas que se acentúan
con el tiempo de la noche.

En la cercanía de lo inhabitado
soy un angosto pasillo interior.










Música: Fragmento de Parhelia
Goldmund






1 comentario:

ANTIQVA dijo...

Ah, la luz y sus prodigios...

Un abrazo, Ío