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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




3 de enero de 2013

Veo rojos caídos




Sacándome la sangre
veo rojos caídos
-nubes de viento sur-
sobre los suelos
de porcelana gris y cuarzo.
Reluce el líquido fuera de mí
y no me duele,
no más que este escribir confuso
refugiando los versos en muros de cristal
antes de analizarlos
uno por uno
como si fueran flores disecadas
o preciosos cadáveres
de cielos derretidos.
Brota el jugo pausado,
es lento el agujero
una fuente minúscula de vida,
de pétalos y alas de rubí
ya muertos, ya cautivos
del recipiente estanco.





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