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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




5 de febrero de 2013

El beso del agua




Me adapto a la penumbra
de la noche otoñal antes del tiempo,
a la niebla en su forma de noviembre
acostada en los ecos
de la brisa lluviosa en los cristales
golpeando sin tregua el fruto
de los nidos vacíos.
Todos aquellos pájaros de vida
se van con el poniente a embellecer
otras ramas, las nubes de la aurora
de países insomnes y lejanos;
le cantarán al sol, y yo a la Luna
cuando me envuelva el beso
del agua y su relámpago.










8 comentarios:

enletrasarte (omar) dijo...

enhebrando un decir a través de la naturaleza, tiene su frescor
saludos

Oréadas (Darilea) dijo...

Acomodándose a la ladera del tiempo
:) Un saludo Ío

Luis de Burg dijo...

adaptarnos.... creo que los humanos nos ganamos el premio de adaptables.... en cambio muchos animales simplemente se mudan, cambian de habitad en muchas ocasiones.... cambiar de lugar cada seis meses creo que sería perfecto para todos, no solo de casa, también de trabajo, de novia, de amigos.... seguro que no existirían tantos estresados ni tantos deprimidos..... hermoso como siempre

Antonio Porpetta dijo...

¡Que entrañable, qué emocionante tu comentario Ío! Si supieras cuánto me alientan tus palabras...
Un cordialísimo abrazo desde Madrid.

Ío dijo...


Gracias a todos, Omar, Darilea, Luis, Antonio, un placer saberos aquí.
Saludos, abrazos.

Ana Muela Sopeña dijo...

Ío, es precioso tu poema.

Lirismo puro.

Te felicito, amiga
Besos enormes para ti
Ana

ANTIQVA dijo...

Ah, y la foto de arriba, de las plantas acuaticas, es bellisima...

ANTIQVA dijo...

Precioso poema, pleno de metaforas...

Otro abrazo mas, y buenos dias, amiga