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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




25 de febrero de 2013

Llegará el poema




Llegará el poema, su sangre,
a tus labios como un río,
con su espada de acero
a rasgar la piel y el pulso
de la ceniza antes de asestar
el primer tajo sobre tus ojos
el filo de mi nombre muerto.
Bajo la capa de mi lengua
se hace nítido el tembleque
del latido en el último abrazo,
alrededor de sus venas no existe
el cielo y la nada es una curva
de gustos de azufre marino.
Se inclina el verso hacia tu boca
mordiendo dientes, saliva, garganta,
llega su trueno a la herida negra
y ahoga mata y revive a oscuras
un reflejo distante de silencio.





7 comentarios:

Nahuel dijo...

Me ha encantado io, este gran poema sobre eso que ya no sé hacer.

Saludos, nahuel.

Natàlia Tàrraco dijo...

Como una herida el verso, palpita de sangre viva.
Besitos.

enletrasarte (omar) dijo...

y queda como un reflejo ¡poético!
saludos

Julie Sopetrán dijo...

Me llega la sangre del poema entre el cielo y la nada azul marino... Me llega para identificarme con el silencio. Hermosísimo poema Ío. Un verdadero placer leerte.

ANTIQVA dijo...

Si, llegará, pero saldrá... Y nosotros lo conoceremos...

Un abrazo adicional

Ramón María Vadillo dijo...

Todo transcurre o pasa
entre labios, lengua, boca.
Y como hálito de silencio
tu sombra, sombra de la nada.

Bellos versos Ío.

JSR dijo...

Se luchô, se hizo el amor con el poema. Volverâ atacar cuando vuelva a mirara hacia su cueva, los ojos del oscuro corazôn.