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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




9 de marzo de 2013

Cuando no dices nada



Puede ser que tarde en regresar de la demencia
y me quede en la orilla
sembrando rosales en el mar;
que flotando en la locura
vea aparecer una ola
y coincida su espuma con la flor
en el latido de la cresta,
cuando el agua consiga huir
de su abrazo y esperarme, tenue,
en la playa que cultivamos
con picos y palas de ausencia,
con nuestros recortes de azul.

Puede ser que tarde y no asome
desde el color que me habita
las noches puntiagudas y enteras,
esas noches de ti y de mí
revolcadas en la duna,
entre mis piernas sin sortijas
y de sal de ribera, vulnerables
en su forma de bosquejo
evaporado en la abstracción de tu delirio.


Cuando no dices nada
me desnudo en el polvo de tu boca.



1 comentario:

Gabriel Capó Vidal dijo...

Pero que bello Haiku

Un gusto haberlo enconreado

Gracias por escribirlo.

Un beso. Gabriel