cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




9 de marzo de 2013

No vulnero el capricho



No vulnero el capricho de tus ojos,
la sequedad extrema de las luces
ni la lágrima yacida en las cruces
que encierras en tus labios con rastrojos.

En sus últimas horas los despojos
se separan del sueño y dan de bruces
contra la fría tierra en contraluces
olvidada en la sombra de los rojos.

Brevemente contengo entre mis manos
la caricia anhelante de un murmullo
nacido del temblor de las hogueras,
de la boca intangible en los tempranos
momentos de los días del arrullo,
cuando no perfilábamos fronteras.


soneto


3 comentarios:

ANTIQVA dijo...

Brevemente contengo entre mis manos
la caricia anhelante de un murmullo
nacido del temblor de las hogueras...

Amiga, esto me gustó tremendamente...

Un abrazo

ñOCO Le bOLO dijo...


Nunca me ha gustado la poesía rimada. No es éste el caso. Es un soneto muy hermoso

· un beso

· CR · & · LMA ·


Julie Sopetrán dijo...

Sublime...!