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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




26 de marzo de 2013

Relativo



Decirme cómo escribir,
sin mover los labios,
decirme en érase una vez un cuento
de lobos y poemas,
de los lobos y sus bocas sin título,
los poemas todos cóncavos
en la realidad de su paisaje,
y el papel a la basura,
para no temer el beso en la garganta
del muerto dulce y tibio.

Decirme en las costillas
con los ojos pensados sucios,
limpiamente resueltos en el dosel
de la mano de armiño
de tu estrella desangelada y frágil.

La oscuridad y el silencio
me resumen en intermitencias silvestres,
cierta luz me da de improviso.



2 comentarios:

Oréadas (Darilea) dijo...

Ío que no te falte esa luz para iluminar la musa de tu poesía.
Precioso poema.
Un besito

ANTIQVA dijo...

Lo siento, amiga, pero sin abrir la boca, sin hablar con uno mismo, no se puede escribir...

Es asi, la vida es asi...

Un abrazo, Io