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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




6 de abril de 2013

El agua que caía



Mientras dure el otoño
esconderé mis manos en el mar.
Cuando llegue la ola
caminaré contigo en la marea
hasta aquella primera luz
que nos besó en silencio.
Y tú dirás, amor,
qué noche es esta en el océano
dónde estás, y tus ojos.
Yo miraré el relámpago
miraré entre la lluvia
las horas que te amé
y el agua que caía.









Música: Ero (del cd Lost words)
Roger Subirana Mata





8 comentarios:

Luis de Burg dijo...

se dice que el mejor de todos los amores son aquellos que los añoramos con más fuerza, que el tiempo no logra sobreponernos, porque el echo de no volver a verlo es lo que nos aferra con mayor fuerza.... excelente entrada, como siempre.... besos!!!!

ñOCO Le bOLO dijo...


Pues claro que tus poemas son para sentir más que para leer. Con imagen u música, para deleitarse.

· un beso

· CristalRasgado · & · LaMiradaAusente ·


Paco Lainez dijo...

Tan hermosos tus versos como siempre.


Buena memoria.


Un placer volver a leerte.


Saludos desde El Bierzo.

Natàlia Tàrraco dijo...

Es tan sutil tu delicadeza, tan profunda e intensa en la imagen y en la letra, que puede doler más que esa ola en otoño, más...Besito.

Julie Sopetrán dijo...

Qué belleza de poema...! Bellísimo.

Nahuel dijo...

un verdadero encanto, con ese tono algo oscuro, ya de ti.

Saludos, Nahuel.

Ana Muela Sopeña dijo...

Maravillosa esta suavidad que te envuelve, Ío.

Te dejo un abrazo
y
mi enhorabuena
Ana

ANTIQVA dijo...

Bellisimo, amiga...

Por aqui, al fin, cesaron las lluvias...

Y el sol reina

Un abrazo fuerte