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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




6 de abril de 2013

Mujer, tu sombra




He ahí, mujer, tu sombra.
No le reclames color
al polvo sobre tus manos,
los horizontes de la piel
están cosidos a las uñas.
Bastaría un golpe de voz
para hacer de la palabra
un sólo poema.
Esta hoja es oscura
como un vacío al fondo
de la última frase,
un morir a plena luz
en la casa de la noche.




1 comentario:

ANTIQVA dijo...

Ah, que tiempos aquellos en que vivian sombras que no tenian gente...

Otro abrazo, fuerte