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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




23 de mayo de 2013

Alrededor


Un poema de Miguel Ángel W. Mawey





Alrededor


Consiste el movimiento estacionario

-aquel que nos atrae, aquel que nos rechaza-,
en una coincidencia de armónicos contrarios,
que no quieren seguir ni separarse.

Porque la diferencia que acerca nuestras manos
es un número impar de veces la distancia que media
del olvido al abismo de tus labios.

Ya no quedan constantes en mi historia
que puedan calcular la curvatura
en este extraño enlace, de fuerzas ilusorias:

Dos órbitas distintas y tan próximas
que hibridan resistiendo al tiempo por amor,
que vencen con pasión gravitatoria
al estigma pasado, sin temor.



Miguel Ángel W. Mawey, 28-10-05




Mi agradecimiento a Mawey, por este hermoso poema que me ha regalado en su blog, Momentos.


3 comentarios:

Miguel Ángel W. Mawey dijo...

Abochornado. Gracias. Sigo con mi telescopio reflector. Sigo navegando a la deriva.

Julie Sopetrán dijo...

Me gusta.

Omar enletrasarte dijo...

bienvenida la poesía,
saludos