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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




16 de mayo de 2013

Anarquía



No evito mimetizarme con la intemperie,
lloverme sobre el suelo
y quedarme junto a las piedras
en el caudal del río.

Debería irme,
abandonar las ensenadas
y los espacios carentes de tierra;
enseñarme una canción sin título,
una que no sea triste,
ni hable de amor o desamor,
una canción para irme con los ojos abiertos.

Confundida de nombre
soslayo limites oníricos,
más allá de mí no hay agua ni yerba,
en la retina los pájaros
vacían su maraña nocturna,
una sombra, un muerto,
un parpadeo y en lento dolor
sus alas se desvanecen
en la frontera de los renglones desnudos.

Con los labios al margen del poema
no me equivoco de huida y muere un beso.




4 comentarios:

Leticia dijo...

Mientras haya conciencia hay todo... hasta poesía, después de eso nada, ni silencio, ni la huida. Un abrazo Ío.

Omar enletrasarte dijo...

anarquía, como una lluvia melancólica
saludos

Julie Sopetrán dijo...

Más allá de mi no hay agua ni yerba...
Cada verso entona su anarquía en este poema. Pero es cuando llegas a esa
frontera de los renglones desnudos,
cuando el desorden expresa su necesidad de amor. Un gran poema, Ío.

ANTIQVA dijo...

Ío, este poema, tan melancolico, me deja un poco triston...

Pero es precioso

Un abrazo mas, amiga