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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




4 de mayo de 2013

Círculo cerrado




El círculo cerrado
admite más poemas.

Un monólogo sobre la locura
arrestado en el vértice del sol
escribe entre rumores secos
y fantasmas de espera.
El camino que lleva a ti
tiene los pies contados,
son dos, tres, mil, ninguno,
y las bocas no dicen nada,
no hay cancela más allá
del día y sus paredes.

Entre la multitud de los destinos
escojo los impares,
su éxtasis me guía en lo profundo
hasta tus labios.



4 comentarios:

g dijo...

Al rey de Bandah le gustaría traspasar las cancelas del camino para seguir hacia ese reino impar que intuye gracias a ti.


A mí me gustó conocer a un vecino tan luminoso.

Leticia dijo...

La sabiduría de sabernos perecederos es reflejo de los ciclos en la naturaleza, nacer, crecer, reproducirse y morir, cambios cíclicos inevitables, que conocemos, nada es para siempre, todo es finito hasta las estrellas y galaxias...
Bella entrada de un poeta cuya voz no tiene limites de tiempo. Un abrazo Ío.

ANTIQVA dijo...

Los labios de la persona amada son siempre un inmejorable destino...

Un abrazo, Ío (No se donde me topé con una creación tuya, de esas que haces usando magias incomprensibles...)

Julie Sopetrán dijo...

Mágica es tu poesía ïo. Este poema, como tantos otros, tuyos, lo confirman.