cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




2 de mayo de 2013

Puedo equivocarme




Puedo equivocarme construyendo transparencias,
la pared va aquí, la ventana justo encima de la sombra,
y no hacer caso de los planos sobre la mesa,
-el arquitecto no sabe de versos piel con piel-
orientar al norte los equilibrios de las habitaciones,
distribuir entre las puertas arroyos y ecos
donde las células puedan acostumbrarse
al agua cuando se miren a los ojos.
He levantado una casa con humo
debajo de nosotros, una tumba de espejos
donde los labios responden al éxodo
con movimientos de vaivén, irse y regresar de las buhardillas
repatriando la boca llena de huesos
en ese país donde la más negra de las noches
es un día esculpido con nociones de desventura
y fragilidades que silban en los extremos
de los propios nombres malogrados.
Un candil ilumina las lápidas,
los restos de arena de los relojes fallecidos
se esparcen por el suelo con levedad infinita,
las edades de las piedras se miden a pestañeos,
y nosotros, que no morimos, tenemos las lenguas
estancadas en los huecos de esta extinción cóncava,
imaginando paraísos más allá de los hogares
de la bruma, la necesidad y el aliento.

Puedo equivocarme, intuir tu saliva
en la humedad de mis muertes.


4 comentarios:

Taty Cascada dijo...

Podemos y tenemos el derecho a equivocarnos poeta querida, porque nadie ve los pigmentos en las palabras, ni el sonido de los ojos alcanza...Podremos equivocar el camino en la bruma espesa de los silencios, más nunca, extraviaremos el camino de los versos. Estamos sentenciadas poeta.
Besitos amiga mía.

Julie Sopetrán dijo...

Eso es lo bueno, equivocarnos... Quien no se equivoca, nada puede saber de amor, del tiempo, de la ausencia, de la muerte. Bellísimo poema.

alp dijo...

Tengo derecho a equivocarme...un beso desde Murcia,,,

Leticia dijo...

Profundo es el lenguaje del silencio,el que -dice mucho como- decía J.L Borges.
Un placer visitarte poeta. Bello haiku, mi querida haijin.

Me encanta las suavidad de la imagen de la semilla del diente de león, ella como vida y la oscuridad como el aire.