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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




18 de junio de 2013

Al filo de la tarde



Al filo de la tarde
volaban azules los vencejos
para anunciarte.
Te esperaba
más allá de la memoria,
donde un barco de luz
se perdía entre tu pelo,
allí donde la fuente seca,
al rebosar su cántaro
sorbo a sorbo de tus ojos,
te anunciara con el eco
de tus pasos; y entonces
yo me alzaba para verte:

Mi corazón te presentía
a mil almas de distancia.

Regresar así,
el uno con el otro,
era plegar las esquinas del tiempo
para hacernos un barco de papel,
adentrarse entre nubes
y ser de mar y cielo,
era cruzar sin permiso
las vías de lo prohibido.

Algunas veces
una mariposa se deslizaba
levemente de mi mano a la tuya,
apenas un instante, apenas nada:
Y el hálito de aquel vuelo
y su fulgor de fuego
golpeaban con fuerza
la cancela de mi pecho.

Para no perderte,
acortaba mis pasos
para así alargar tu estancia
en mi retina.
Mis ojos impacientes
querian descifrarte en cada gesto,
mas era tan alta la belleza
de la rama donde te sostenías
que me azoraba,
haciéndote inalcanzable.

No tuve el valor de pronunciar
lo que de una u otra forma
quise decirte con el alma,
y un día cualquiera
ninguna tarde sucedió;
El tren nos arrojó
del amor en marcha.

Ahora que mi sombra se confunde
con los restos de un naufragio,
acostumbrado al campo yerto,
acostumbrado a la derrota,
las palabras que nunca dije
rompen contra el malecón
en oleadas, unas veces
amargas y otras dulces,
para abrir la vieja cicatriz
que todavía llevo
cosida entre mis labios.


Un poema de Miguel Ángel W. Mawey









video
Música: Sadness Piano violín-Moonlight (Improvisation)
Vadim Kiselev







5 comentarios:

Miguel Ángel W. Mawey dijo...

Solamente puedo darte las gracias, mil gracias, por darle aliento y alas a este escrito.
Gracias por dejarme aterrizar en tu luna solitaria, y formar parte de este paisaje, tan lleno de palabras, de soledades, de luces y de sombras.
Siempre contigo,

Miguel Ángel W. Mawey

Julie Sopetrán dijo...

Felicidades Miguel Ángel, es un poema hermosísimo. Gracias Ío por darnos a conocer su belleza. Besos.

Ánima dijo...

Sensible, completo...impagables versos, Miguel Ángel...

Un beso, Ío.

Ío dijo...


No, gracias a ti, Miguel Ángel, y por tu poema, que es hermoso, lo es, y es poema.

Julie, Ánima, me alegra que os guste tanto como me gusta a mí; gracias por la compañía de vuestras palabras.
Cariños para los tres.


Miguel Ángel W. Mawey dijo...

No supe de vuestras palabras hasta hace poco. Me da vergüenza, asi tan tarde, pero mil gracias por vuestras palabras amables, Julie, Ánima, por supuesto Ío. Perdonad mi retraso en agradeceroslo, y mi falta de sentido común. Gracias a todos, felices días estos que vengan... besos para todos.