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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




5 de junio de 2013

Dame tiempo




Dame tiempo a descalzarme
y entrar en el océano,
espérame en la hora que viene contigo,
tan detrás de mí y siempre por alcanzar.
Ahí estás tú
y yo adelanto la marea hasta la piel del labio
por si en alguna resaca la menguante
me devuelve el agua
y consigue la palabra nadar en el fondo.
Dame tiempo,
el que eterno mire tu boca
y no se asombre de la existencia
de cada página
olvidada en la niebla
y del sol si amanece ante tus ojos
recordando los nombres
que el mar reduce a polvo
mientras llora entre piedras.
Prolongo los vacíos.
La noche se oscurece,
tiene tanto de ti.



2 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Qué bellas imágenes para adentrarse a ese mar de fondo donde nadar es tiempo del sin tiempo que es también noche de ausencias. Belleza y Poesía.

Ánima dijo...

Acaricias ausencias hasta hacerlas naufragar...profundamente bello.

Un beso, Ío.