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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




20 de junio de 2013

Hacia una hora







Hacia una hora de madrugada
la Luna de febrero me contiene
entre verdades y retazos de sombra
en la vía muerta donde una flor dibuja humo
en una página de cielo.

Con la piel entorpecida por las crestas
de los versos pronunciados en sigilo
me esfuerzo en llegar a la playa
para beber de la arena
y así esconder la voz en la garganta
de una colina de nube y sílice.

Sumida en el polvo de la palabra
te guardo en los abrigos de mi mente,
eres luz en mi sangre,
agua y ceniza de mi espejo,
mi amor de cisne íntimo,
eres beso en mi eterna noche.










Música: Luz amarga, los estados del alma
Jorge Estrada