cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




23 de julio de 2013

El agua de la nieve







A la tierra y al fuego que te nombran
y yo vendré sin ojos
escurrida del vértigo
de cuando fui
una tumba en lo estrecho.
tan certera de soles todavía
declamo tu sudor
frente a la puerta hermética
de nuestras jaulas.
y no me acerco a ti
caminando despacio
para llegarme al agua de la nieve.






5 comentarios:

Nahuel dijo...

Simplemente muy bello io.

saludos, nahuel

Leticia dijo...

Soy una visita, me adentro en la casa de la creación. La habita la hija de la tierra que fue estrecha, hoy "es" y leve... anda sobre el signo del cambio de estación. Renovación como impulso de vida hasta la muerte.

Un placer visitarte en mis vacaciones Ío.

Julie Sopetrán dijo...

Tierra, fuego, soles, jaulas, puertas... qué corto y qué largo poema para pensar y llegar al agua dulce de la nieve. Hermosísimo y hondo poema Ío. Como siempre, mi admiración.

Taty Cascada dijo...

Y vendrás así, así poeta, porque eres la entrada cierta a la belleza. Hermoso mi reina.
Besitos y mi admiración.

Ánima dijo...

Cerca, así la nieve deshace la ausencia...

Beso.