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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




3 de julio de 2013

En la hora-dada




Me entra por los ojos tu boca,
tu boca de agua íntima
como de mar y noche,
y no tengo una barca
para hacerme a tu lengua.
Tu saliva diluye el sueño,
vuelve mi piel oscura
al deseo habitado de su sombra.