cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




2 de julio de 2013

La persistencia en el aliento




Disimulado en medio de la calle
un perro me persigue con la lengua
colgada de su boca. En sus pupilas
la tristeza pronuncia dos ladridos,
uno por cada labio y nuestros nombres.




1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

Fuerte, ingenioso, incluso irónico y contemporáneo y con muchas interpretaciones.