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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




23 de julio de 2013

Vuelve el agua



He sentido al relámpago llamarte
con su íntima voz de lluvia y trueno,
tú escribías canciones a la sombra del chopo,
le labrabas al verso la luz de los trigales
y el sonido del mar, era el perenne surco
de tu mano en la tierra.

Venía el agua dulce, cristalina y sedosa
a bailarte en el alma su canto de semillas,
eras hija del sol, un verano en poema,
yo guardaba en tu pecho mi llanto de rosal
y una gota de espinas.

Es de noche y lo eterno se enciende en tu mirada,
tu lengua de amapola construye con silencios
nubes y poesía de estrellas de diamante,
palabras en tus ojos que el tiempo mece y sueña
y escucha desde dentro, cuando sientes el rayo,
cuando tu boca tiembla.


A Julie Sopetrán



1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

Hummm! Qué sorpresa tan agradable Ío. No sé cómo decirte GRACIAS, es un gran regalo, que no sé si merezco, el que me haces con tus versos... Lo definiste perfecto, porque sin agua no hay cosecha. Y sí, la boca tiembla al escribir el poema y tú lo sabes, Poeta. Muchas, muchas gracias Ío. Un beso fuerte.