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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




3 de agosto de 2013

Curva




Tienes una sombra en la boca
un qué sé yo que corretea
de encía a pétalo,
un clavo en la frente
y en tu lengua la noche
pare sus cuchillas.

Un acento te ensucia
con su lenguaje muerte.
No hay idioma en la garganta
para hacer el amor
a salvo de las rosas.

La brecha en lo recóndito
dobla el labio hacia el verso.
Su curva es mi intemperie.



4 comentarios:

Ánima dijo...

Siempre el verso nos salva y nos desangra...

Beso, Ío.

ANTIQVA dijo...

Para hacer el amor existe el lenguaje del amor... Es similar al de los pajaros, por cierto...

Un abrazo fuerte, Ío, aquí estamos de nuevo...

Leticia dijo...

Un desgranado contraste que conduce a sugerirme un choque de contrarios, así es el sentimiento amoroso... un vaivén entre pétalos y cuchillas, un éxtasis cóncavo y convexo que deja siempre su cicatriz en la piel, no sólo del amor. Beso Ío.

Julie Sopetrán dijo...

Desgarrador poema Ío, el lenguaje del amor nunca debe ser de muerte, por el contrario nos da vida... Sin duda es una curva cuando hiere en lo más recóndito. Un fuerte abrazo, amiga.