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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




23 de agosto de 2013

El hueco es mío



Me traslado arriba
al norte.

Nadie me sigue
ni acorrala las huellas
de los ojos escritos
en la sangre.
Me traslado a la distancia
imposible del vértigo
y todo es más gris
y más negro.

En la última caída
el hueco es mío
tan puro como la noche.



1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

...Los ojos escritos en la sangre...
Misterioso, intrigantes versos existenciales.