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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




9 de septiembre de 2013

Dulcemente



Quién riega los poemas
con savia, si son todos grises
y la esperanza cuelga del andamio
donde los muertos bailan
hasta morir de amor.

Mil veces el cadalso
se baña en sangre y huesos,
idiomas de la luz de los cadáveres
que resucitan sin hablar
en la espesura virgen
de los caminos de los pájaros,
dulcemente clavados en su cruz.










Música: Mort d'una rosa
Roger Subirana Mata (Lost words)






2 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Dulce y misterioso... Hermoso video!
Delicada música. Siempre me gusta leerte Ío.

Leticia dijo...

Leo con tristeza, lo único dulce para mi... es la música. El alma de poeta que mira con desaliento la muerte, no obstante la libertad simbolizada en los pájaros, pero, clavados en cruz. También acompañan la muerte e invitan a evocar en el lector el símbolo del sacrificio cristiano.
Besos Ío.