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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




12 de septiembre de 2013

El verso y el mar




Hace tiempo que persigo mi boca
igual que persigo mi nombre
y no me encuentro la piel.
Desde entonces el mismo tiempo
hace de mano y frente al ojo
me impide encontrar las flores
arrancadas al poema.

Hace tanto que el verso
lo ocupó el mar.



5 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Por eso eres poeta...

Omar enletrasarte dijo...

la poesía, que como una flor de la ribera, se cae a la mar
saludos

Leticia dijo...

Complejo ajedrez de signos, en lenguaje de agua y desencuentro. Un beso Ío.

ANTIQVA dijo...

El mar, cuando cae la tarde, es poesía pura...

Es cosa sabida, Ío

Anónimo dijo...

Pero no cualquier mar. El Cantabrico. Oso