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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




4 de septiembre de 2013

Haikus de monasterio y ruinas




Sueño de Luna
paseando en el aire,
un grillo canta.


Junto a la estrella
adivino allá lejos
una palabra.


A medianoche
las nubes en el alma
abrigan sombras.


Dentro del claustro
habitan los fantasmas,
ruidos de vidas.


En contraluz
las ruinas son hermosas
puertas al alba.


La oscuridad
vigila el horizonte
desde las piedras.


Se extraña el cielo
de verse en el rocío
de la mañana.




En la quietud
del paso de los días,
calor y escarcha.


El cielo azul
ilumina las horas
del tiempo antiguo.


Una campana
suena en la lejanía
llamando a nonas.




En el convento
resucita un susurro,
lloran las ánimas.


Entre las ruinas
se asoma una oración
deshabitada.


La claridad
se adueña del silencio,
pasea un monje.





~haikus 140 a 153~

Fotografías de Julie Sopetrán


1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

Gracias Ío, por utilizar mis fotos para tan bellos haikus, es un deleite leerlos. Un abrazo, mi amiga.