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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




17 de septiembre de 2013

Todo está en blanco



Todo está en blanco.
Tú describes el mar
y a veces en tu boca
golpea la rompiente.

Todo es blanco y el gris me ciega
al encontrarme con el viento
de tu voz en la hora de las aves perdidas.

Llueve cuando lo espero
y me pregunto si será necesaria el agua
o los colores y su mezcla
perecerán tras el insomnio
en mi cintura limpia.

He encendido la luz, por decir algo,
cuando regrese el negro y busque
tu piel en el poema.



3 comentarios:

ANTIQVA dijo...

Pues hay que conseguir que no todo sea blanco... Hay que creer en la palabra, y en su magia...

Un abrazo, Ío

Julie Sopetrán dijo...

Sin agua no hay colores, ni siquiera el blanco se mantiene vivo. Es necesario dormir para soñar... y dormir con la luz encendida, para cuando te despierte el poema...
Me ha gustado leerte. Besos.

Anónimo dijo...

Veamos lo negro o el negro, te acuerdas? Volvi con algo para ti que tiene que ver con la idea de la locura de las partes del cuerpo que Mr. Foucault defiende: http://www.meltybuzz.fr/une-journaliste-se-fait-peloter-par-un-babouin-a214405.html. Este me parecio sensual, te imaginé en una estacion de tren vacia, pero no te he visto jamas y tampoco la estacion de tren. Pensar en ello es como una prolongacion de lo que me transmite tu poema. Oso