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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




11 de octubre de 2013

Habitación de tormenta



Entonces dios me dijo "Acércate a mí"
y yo soñé con las espaldas de los muertos,
les dije corred corred
corred en pos de vuestros ojos,
huid del diablo de la lengua
y de sus células de papel,
iros hasta la línea donde nadie escucha
el crujir de los huesos en el agua
y el sueño es el mismo dios
y todo su insomnio.

Y dios vuelve,
me abraza con sus dédalos de espinas
entrando hacia el olvido
carne adentro al alma
para romperme los labios
y ser humo
en la habitación de mi tormenta.



5 comentarios:

ANTIQVA dijo...

Dicen que fue entonces cuando el hombre decidio crear a Dios a su imagen y semejanza...

Feliz fin de semana, Ío

(Veo que hoy me deja escribir... Se ve que he sido bueno, que me portado bien, y me deja...)

Ter Gl dijo...

Me ha revuelto algo la imagen "iros hasta la línea donde nadie escucha el crujir de los huesos en el agua". Es genial que las palabras consigan remover ;-)

Ío dijo...


Gracias, Antiqva, Ter Gl.
Buenas noches.

m.

Ánima dijo...

Pequeños infiernos que entre renglones mueven y conmueven.

Besito.

Cecilia Montoya dijo...

Hay imágenes divinas que parecen infiernos, en nuestra percepción humana. Pero los infiernos van transmutando, conforme vamos despertando. Me gustó mucho este poema. Besos