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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




9 de octubre de 2013

Luz para morir



Hay que negar, negarlo todo,
ponerle un antifaz al aire
y dejar que la intemperie
avance hasta la piedra
y salte una chispa
que dé a los insectos
la luz necesaria para morir.
Hay que hacer de la palabra una piedra
redonda que ruede sobre un raíl-verso
y se estrelle al llegar
al punto de anclaje donde la sombra
no se reconoce a sí misma
en el secreto de decirle al poema
aquí estoy yo, sin ti.
Hay que abrirse en canal
lo mismo que una mariposa en el matadero
y caminar hacia el cadalso
con la respiración en un puño,
para cuando falte y no haya alrededor
más que agua,
el agua que te inculca la sed
del pez y de la arena,
la del muerto imaginado
que no niega
y descansa sus huesos junto a mí.



2 comentarios:

Ter Gl dijo...

Hoy vengo con luz para nacer de nuevo! Me alegra volver otra vez por estos parajes y ver que tu inspiración sigue surgiendo!!
Yo me alejé un tiempo de las letras, pero vuelvo con energías renovadas! Pasaré a visitarte a menudo!

Ánima dijo...

Decir más tan solo conseguiría manchar esta belleza, Ío...Precioso.