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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




28 de octubre de 2013

Sucede, un poema de Miguel Ángel W. Mawey







Sucede


Sucede que mis párpados cansados
se despiertan al paso de tus pájaros,
y mis ojos se posan.
Me despierto sediento para buscarte,
como un animal herido
y refugiarme en ti.

Sucede que mi boca parca y yerma
le susurra a tus ojos
dos palabras desordenadas,
torpes y enjauladas,
que no saben volar
si tú no las liberas.

Sucede que estos labios secos
tercamente navegan a los tuyos
como un delfín herido,
hacia la luz oculta de tu puerto,
para buscar refugio tras el beso.

Sucede que mis dedos prisioneros
liberan sus cadenas
y se fugan montando en el corcel de tus cabellos
para llegar allá,
donde las nebulosas se enredan en tu cuello
formando acantilados
de luces y de sombras.

Sucede que mis manos se deslizan
sobre un bosque de cruces y pronombres,
alcanzan el brocal de tus palabras,
suben hacia tus cumbres, bajan desfiladeros,
alivian la espesura de tu niebla
y navegan de orilla a orilla el río
que a ti y a mí nos lleva.

Todo esto sucede allá ¡Tan lejos!,
donde los charcos secos
y los cristales rotos,
donde las flores muertas.
Es allí donde tiemblan mi universo y el tuyo,
y se encuentran y sienten,
y son uno.

Todo esto sucede en la enorme distancia
de la lluvia, la noche y las palabras
que alimentan las olas sin nombre;
en el mar de las almas
heridas, mutiladas;
donde sigo enjaulado
en tu cuerpo, en tus labios;
donde estás en mi piel y en mis manos,
y mi boca recuerda y sonríe,
aunque estés tan lejana,
y me duela.


Miguel Ángel W. Mawey










video

Música: Fragmento de Spiegel Im spiegel (Alina)
Arvo Pärt












1 comentario:

Miguel Ángel W. dijo...

Mil gracias, y no me cansaré de tu versar, de esta forma de recitar.

m.a.