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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




19 de noviembre de 2013

Allí abajo



Allí abajo la lengua se parte,
los dibujos son otros, y forman piedras
en los límites de mi cuerpo ignorado.

Algunas palabras se escriben en la umbría
de los deseos solitarios y oscuros,
la austeridad del dedo y su mano
se cruza con las líneas y los ruidos
respirando el pulmón el alba.

El rocío abandona el aire,
no tengo miedo de los líquidos
posados en las yemas,
más allá están las raíces,
el musgo interior que me desnuda
y la ausencia de la noche.



4 comentarios:

Taty Cascada dijo...

Y te leo poeta, y te leo, y la poesía fluye, fluye...
Abrazos siempre para ti.

ANTIQVA dijo...

Yo tambien te leo, prolifica escritora, y amiga...

Un abrazo

Ío dijo...


Muchas gracias, Taty, y un abrazo en la mañana/noche.

.

También te leo yo a ti, y miro tus imágenes, los paisajes que viajan por raíles sin tren, los que ven otros ojos, en blanco y negro. Ya sabe usted que me gustan mucho sus fotografías, y las palabras que lo rodean.
Gracias, Antiqva, por venir y por la belleza en tus Latidos.
Y un abrazo grande.

m.

Julie Sopetrán dijo...

Ese musgo interior que desnuda palabras en ausencias... Bello!