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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




27 de noviembre de 2013

Cuando cae la lluvia



Hay un aire que ahoga
un airevientohumo
de flores apagadas
en el latido de la acera.
Hay una oscuridad de risas
en las calles enfermas
de asfalto
de dioses de cemento
-si todos somos dioses
este polvo qué es-

Nadie escucha nadie mira
la tristeza del ojo ajeno
la ropa puesta del revés
en el rostro dormido
es el agua en la mueca
un no dormir.

Y los trenes arrancan silenciosos
y las rosas del parque no huyen porque el sol
se olvida de nosotros
-que no tenemos uñas
para trepar al ruido de la sangre-
por llorar en el suelo

y la estación vacía
y el verano muriendo


cuando cae la lluvia pienso en ti.



8 comentarios:

Óscar dijo...

La lluvia, siempre tan melancólica. E hipnótica. Me ha encantado la acotación: "que no tenemos uñas
para trepar al ruido de la sangre". Te encuentro en plena forma. Eres una escritora muy prolífica.

Un abrazo, Ío.

Julie Sopetrán dijo...

Un airevientohumo que es fuego en tus versos, una delicia leerte...

Ío dijo...


Gracias, Óscar, Julie.
Buenas noches.

m.

Cecilia Montoya dijo...

Yo tengo una apreciación parecida, de la ciudad en donde vivo. A veces la Urbe abruma. Parece que la lluvia lo renueva todo. Aunque en donde vivo, cada temporal, produce un caos en la ciudad. A pesar de todo, no reniego de ella. Besos

Ío dijo...


Así es, y todo parece más limpio, como si estuviera sin estrenar.
Me encanta la lluvia, si no llueve en varios días la extraño, me pongo muy triste, es como si me faltara algo.
Gracias, Cecilia, besos también para ti.

m.

Anónimo dijo...

Y llorar bajo la lluvia es no llorar porque las gotas de agua se confunden con las lágrimas.

"Cuando cae la lluvia", magnífico como siempre amiga.

R.

Ánima dijo...

Llover en ti y para ti...supongo que el cielo en ocasiones se engalana de nubes para regalarte una sonrisa, para que en su humedad sientas la paz que sin duda mereces...

Un abrazo, Ío

Ío dijo...


Que alegría, mi querido amigo, saberte aquí.
Me has escrito un comentario precioso, Romà, gracias, :))
Un abrazo grande.

.

Todos merecemos la paz, a unos nos gusta la lluvia y a otros el sol, está bien que el tiempo cambie y regale sonrisas, como bien dices tú.
A veces llover no es llover y es otra cosa, nada que ver con agua, :)
Gracias, Enrique, por estas palabras tan bellas.
Un abrazo para ti, :)

m.