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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




30 de noviembre de 2013

Déjame a oscuras



Déjame morir y en el sueño
libar de la noche su espesura.
Déjame en el amparo de las aguas corrientes,
en el ombligo del charco de la niebla
agitar el poso turbio de mi sombra herida.
Déjame, déjame sangrar a oscuras
abrazada a su boca
acariciar la flor de la tristeza.