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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




20 de noviembre de 2013

En la proximidad del cálculo



Intuyo,
si el aire no me impide respirar,
un decir en mis labios
con la boca de invierno
asimilada, hundida
hallando de la muerte
el azul en facetas
al acecho del agua.

Presiento,
si el golpe en el letargo
me despierta la nuca
con asomos de amor,
en la herida la sangre acorralada
como una fresa en mis sueños de insomnio.

Auguro,
si las islas regresan a su mar,
la erosión de la piedra
y el aliento de lluvia
en la cicatriz del deseo vivo
bajo la capa de la piel.



3 comentarios:

ANTIQVA dijo...

Ío, me encanta eso del aliento de la lluvia... Que cosa tan bella...

Felices días, amiga

Ío dijo...


Felices para ti también, Antiqva.
Gracias.

m.

Julie Sopetrán dijo...

Próximo al cálculo... "si las islas regresan a su mar" suponiendo que están en otros mares... Qué hermoso! Un abrazo.